EL CELULOIDE ELEGIDO - La estrella de Hollywood Hedy Lamarr era, además de bellísima, ingeniera y a su cerebro privilegiado le debemos en parte el poder usar ahora Internet y wifi tan imprescindibles ya en nuestro día a día. Lamarr nació en Viena en 1914 con el nombre de Hedwig Eva Maria Kiesler, hija de un banquero y una pianista judíos, pero el mundo la conoció con el nombre que le creó Louis B. Mayer poco antes de desembarcar en Nueva York.
Notorius Ediciones publica por primera vez en España su autobiografía Éxtasis y yo (de la que la actriz renegó) en la que ,por extraño que parezca, Lamarr -la Dalila de Cecil B. DeMille- no revela su fundamental trabajo como inventora y feroz antinazi. Nada sobre su posible papel como espía para los aliados en Europa. Ni una palabra sobre los detalles de la técnica de encriptación que desarrolló conocida como "Salto de frecuencia".
El profesor e historiador de cine Diego Moldes, autor del prólogo de la edición en castellano de Éxtasis y yo, descrifra para nosotros a la encriptada Hedy Lamarr, inaccesible, misteriosa, siempre perfecta.
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